Recalculando en el Recital de Calamaro

El viernes El Polideportivo vivió una noche multitudinaria con el regreso de Andrés Calamaro a Mar del Plata en el marco de su gira Como Cantor, no se cantó solamente canciones, se Cantaron frases enteras que ya forman parte del lenguaje cotidiano argentino.
Porque palabras más, palabras menos… todavía una canción de amor puede terminar en crímenes perfectos.
Y aunque todo arda, siempre aparece una Flaca atravesando el tiempo sin documentos, buscando un gin tonic entre tanta alta suciedad, mientras el Salmón sigue pasando a otro tema.”
Mar del Plata no fue un mero escalón: fue una parada con identidad propia, con su propio pacto entre el escenario y el público
En la entrada ya había una energía distinta: amigos, familias, muchas infancias compartiendo el rock nacional con sus referentes y esa sensación de tranquilidad y calidez que generan los recitales cuando la música realmente conecta generaciones. Ahí uno vuelve a entender lo importante que es la música en nuestro país: nos conecta, nos reúne y muchas veces también nos salva.
No faltaron las banderas, el pogo, las tribunas explotadas y una conexión muy fuerte entre el público y la banda. Desde que abrió con Todavía una canción de amor, quedó claro que se venía una gran noche. Hubo abrazos, historias personales cantadas a los gritos, gente liberando el cuerpo entre tema y tema, y también algo colectivo difícil de explicar: miles de personas sintiendo lo mismo al mismo tiempo.
Con clásicos como Crímenes Perfectos, Sin documentos, Paloma y Flaca.
En su último tema los chicos Calamaro suele poner imágenes de proda, papo entre otros, en cambio el viernes puso imagines de las abuelas de Plaza de Mayo
también habla de cómo Calamaro resignifica sus shows según el contexto o el momento emocional que quiere construir.
Además, el Polideportivo sumó servicio de barra de bebidas y ya se prepara para sus próximos shows: Serú Girán por Lebón y Aznar el 14 de agosto y Fito Páez el 3 de octubre.




























